
Que por tu risa y belleza siento una adicción.
Nunca tanto.
Como dicen, es raro. Pero estas cosas no tienen límites, ni consciencia. Las palabras pueden confundirse, malinterpretarse. Cariño.
No sé que tanto tiene que desordena mi cabeza, mi vida, mi mundo, mi corazón.
No es amor.
Pero Aun no descubro que es, si tiene nombre, si lo conozco bien.
Parece que el diablo apareció.
Por ahora bailemos
Sin mover los pies
Y no repitamos lo de ayer.