
Existen personas que te conocen como la palma de su mano, de los pies a la cabeza ,con el tiempo. Sin embargo hay otras que con tan solo dos palabras, se convierten es personas especiales.
El verano pasado fue el escenario donde la conocí, Ella una de las mejores amigas de la infancia de mi mejor amiga. Lo mucho que había oído hablar de ella, me hizo deducir que sería agradable conocerla. Y no diré que fue lo contrario.
Dos meses para ser sincera no me sirvieron para llegar a saber cómo realmente era. Pero como dicen más vale tarde que nunca.
¿Te ha pasado alguna vez, que intercambiando versos, te das cuenta que no eres la única a la que le pasan esas cosas locas, que creías te sucedían solo a ti?
A mi sí. Intercambiando experiencias, recolectando risas, reviviendo recuerdos. Conseguí una nueva amiga. Una de esa clase que de acuerdo a mis estadísticas está en extinción.
Ella es de las sinceras y confiables. A la que sin necesitar garantía alguna, le cuentas tus experiencias más duras y las más alegres, con quien compartes un par de consejos y precauciones.
Durante este pequeño recorrido que le he hecho a la vida, esta me ha enseñado que "No siempre el tiempo hace las amistades”.
Tal vez no la conozca mucho, pero le he llegado a tomar un gran aprecio
Gracias por escucharme.
Gracias por aconsejarme.
Atte. Tu N.A.